Una nueva voz en la maternidad
Ser mamá puede convertirse en el punto de partida para crear algo más grande. Para Ale Compeán, la maternidad no solo transformó su vida personal, sino que dio forma a proyectos pensados para acompañar, cuidar e inspirar a otras mujeres en la misma etapa.
Mamá, empresaria y creadora de contenido, Ale ha construido una comunidad sólida alrededor del bienestar, el movimiento y la alimentación consciente para bebés, demostrando que es posible emprender desde la experiencia real. Su historia refleja a una nueva generación de mamás que encuentran en su día a día la motivación para crear espacios con propósito y conectar desde la autenticidad.
En esta entrevista, Ale nos comparte su camino, sus aprendizajes y la visión que hoy la convierte en una voz inspiradora para las mamás de San Luis Potosí.
- Eres mamá, emprendedora e infl uencer a una edad muy joven. ¿En qué momento entendiste que tu experiencia personal podía convertirse en un proyecto que ayudara a otras mamás?
Lo entendí a partir de que me convertí en mamá. Desde antes ya compartía contenido y había personas que me seguían por lo que mostraba, pero fue con la maternidad cuando realmente empecé a conectar. Comencé a compartir mi experiencia sin filtros, una maternidad real, no solo los momentos bonitos, sino también los retos, el cansancio y las emociones que muchas veces no se dicen.
Ahí fue cuando otras mamás empezaron a identificarse conmigo. Me escribían para contarme sus historias, para pedirme consejos o simplemente para decirme que lo que compartía las hacía sentir acompañadas, incluso en momentos difíciles. Me di cuenta de que ya no se trataba de algo superficial, sino de una conexión mucho más humana y real.
Fue en ese momento cuando entendí que compartir mi día a día podía convertirse en algo más grande: un espacio para ayudar, acompañar y crear comunidad con otras mamás que estaban pasando por lo mismo.
2. Tu estudio de pilates para mamás con hijos rompe con muchos esquemas tradicionales. ¿Qué necesidad viste en las mujeres para crear un espacio tan consciente y real?
Cuando tuve a mi primera hija, en plena pandemia, hacía ejercicio en casa con ella a un lado. Fue una etapa en la que entendí que, como mamá, no siempre tienes opciones: o te mueves con tu bebé o simplemente no te mueves. En ese momento aún no existía la idea de Maleu, pero sí nació algo muy importante.
De esa experiencia surgió GUGU, una línea de comida natural y fresca para bebés. Noté que muchas mamás buscábamos opciones reales, lejos de lo industrial, que nos dieran tranquilidad y confianza en la alimentación de nuestros hijos.
Con la llegada de mi segundo hijo, el reto se hizo aún más grande. Si hacer ejercicio con uno ya es complicado, con dos lo es mucho más. Ahí fue cuando decidí prepararme de forma profesional: empecé a investigar, a certificarme en ejercicio para mamás embarazadas y en posparto, porque mi intención siempre fue crear algo que realmente ayudara a otras mamás.
Cuando nació Javie, mi segundo hijo, tuve miedo. Pero empecé poco a poco. Muchas veces creemos que para iniciar un proyecto se necesita una gran inversión, y yo comencé desde casa, invitando a amigas que, como yo, querían moverse sin separarse de sus hijos. Con el tiempo me di cuenta de que no estaba sola: había muchas mamás buscando ese mismo estilo de vida, una forma realista de hacer ejercicio sin la carga emocional y logística de dejar a sus bebés en otro lugar.
Así fue como entendí que este proyecto no solo era necesario, sino profundamente compartido.



3. Además del estudio, creaste una línea de papillas 100% naturales y frescas para bebés. ¿Cómo fue el proceso de transformar la maternidad en un negocio con propósito?
Muchas veces las mamás se detienen ante los cambios que trae la vida cotidiana. En mi caso, la maternidad no fue un obstáculo, sino un impulso para mejorar mi vida y la de mi familia. Siempre he creído que cuando algo no existe y lo necesitas, tienes dos opciones: esperarlo o crearlo. Yo decidí hacerlo.
En el caso de las papillas, todo comenzó durante la pandemia. En ese proceso entramos a un concurso de emprendimiento donde aprendimos a estructurar un negocio y a desarrollar un plan formal. Pero la idea nació desde una necesidad muy concreta: yo trabajaba y no quería darle a mi hija papillas industriales que no tenían la frescura ni los nutrientes de la comida hecha en casa.
Comencé a prepararlas yo misma y, poco a poco, el proyecto creció de forma orgánica. Empezó con amigas, recomendaciones de boca en boca y mamás que buscaban lo mismo que yo: opciones reales, frescas y confiables para alimentar a sus bebés. Así fue como una necesidad personal se convirtió en un emprendimiento con propósito.
4. Como infl uencer, tu contenido conecta directamente con otras mamás. ¿Qué mensaje sientes la responsabilidad de transmitir a través de tu voz en redes sociales?
Mi principal intención es que las mamás —que son mi comunidad— se sientan acompañadas. Mostrar la maternidad como realmente es: real, imperfecta y profundamente transformadora. Quiero que sepan que no están solas, porque justamente por eso nació MALEU.
Detrás de este proyecto hay otra mamá que está viviendo lo mismo, que entiende los retos, las dudas y los momentos difíciles. No se trata de hacerlo todo perfecto ni de seguir reglas imposibles, sino de aceptar que en la maternidad hay días buenos y otros no tanto.
Espero que el contenido que comparto les sirva, las haga sentir identificadas y, sobre todo, acompañadas en esta etapa tan importante de sus vidas.
5. Ser joven, mamá y emprendedora no siempre es fácil. ¿Cuál ha sido el mayor reto que has enfrentado y qué aprendizaje te ha dejado?
El mayor reto —y no solo hablo de mí, sino de muchas mamás— ha sido volver a encontrarme. Cuando tienes hijos, nada te prepara realmente para todo lo que cambia. De pronto te preguntas si puedes seguir siendo tú, continuar con tu vida y con las cosas que antes te definían.
En mi caso, uno de los mayores desafíos como persona, mamá y emprendedora ha sido la organización. En la maternidad nada es constante, todo cambia, y aprender a adaptarme ha sido un proceso continuo. Sigo trabajando todos los días para lograr un equilibrio que me permita llevar una vida más sana, más estable y más consciente, entendiendo que no siempre todo será perfecto, y está bien.
6. Hoy inspiras a muchas mujeres en San Luis Potosí. ¿Qué te gustaría que otras mamás o mujeres jóvenes aprendieran de tu camino?
Me gustaría que entendieran que sí es posible crear una vida alineada con la persona que eres hoy, incluso cuando todo cambia. No existe una única forma correcta de maternar, emprender o vivir, y eso también es libertad.
Quiero que confíen en su intuición, incluso cuando tengan miedo. Que aprendan a escuchar esa vocecita interior, porque ahí hay una fuerza enorme. Desde ahí pueden crear algo poderoso, no solo para ustedes, sino también para otras mujeres.